DESDE 1896

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Francisco Carrasco Nuevo da sus primeros pasos en el apasionante mundo del ibérico a partir de 1896. En sus inicios se dedicó al sacrificio y venta de estos productos en fresco. Su hijo Ignacio Carrasco Rodríguez, junto a sus hermanos, toma el relevo y comienza la actividad con la salazón y curación de jamones y paletas, además de la elaboración artesanal de embutidos. En 1947, bajo la tutela de María Castro García, la empresa adquiere otro rumbo generacional con Ignacio Carrasco Castro y sus hermanas como valedores de ese primer impulso que hoy camina por su cuarta generación con Joaquín y Francisco Carrasco Hernández al frente de la misma. La Hoja del Carrasco es la marca comercial de nuestros productos, fruto de la evolución desde el siglo pasado cuando su venta estaba ligada a la frase ‘Jamones Ignacio Carrasco. No tienen rival’. Desde aquellos tiempos, en Ignacio Carrasco SA seguimos apostando por el sabor y el aroma como expresión directa y sincera de toda la experiencia acumulada a lo largo de estos años. Todo ello hace posible que nuestros maestros chacineros logren ese peculiar prodigio que se repite año tras año: aroma y sabor inimitables. El sabor de la tradición, un lema y una realidad obligada en el trabajo diario a través de una curación natural y una fabricación artesanal. IGNACIO CARRASCO ES MIEMBRO FUNDADOR DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN GUIJUELO DESDE SU NACIMIENTO, EN 1986.
Ignacio Carrasco
junto a Joaquín,
uno de sus hijos
DESDE 1896 AROMA Y SABOR INIMITABLES
Así ha sido la evolución de nuestro logotipo a lo largo de la historia